Realizar obras en una vivienda en Fuengirola, ya sea una reforma integral o un cambio puntual no es solo una decisión privada. En un edificio en régimen de propiedad horizontal, cualquier actuación puede afectar a elementos comunes, a la convivencia y a los derechos del resto de propietarios. Por eso, avisar al presidente de la comunidad antes de iniciar las obras no es una cortesía: es una obligación práctica y, en muchos casos, legal.
Por qué es obligatorio avisar
El presidente representa legalmente a la comunidad de propietarios. Informarle con antelación permite verificar si la obra cumple con la normativa interna (estatutos, normas de régimen interno) y con la legislación vigente. Muchas reformas, incluso las que parecen menores, pueden incidir en elementos comunes: bajantes, forjados, muros de carga, fachadas, terrazas, cubiertas o instalaciones generales (agua, gas, electricidad).
Avisar evita conflictos posteriores. Si comienzas sin comunicar y surge un problema, ruidos fuera de horario, daños, ocupación de zonas comunes la comunidad puede paralizar la obra, exigir reposición a su estado original e incluso reclamar daños y perjuicios.
Qué tipo de obras requieren comunicación
En la práctica, todas deberían comunicarse, pero especialmente:
• Obras estructurales: afectan a muros de carga, forjados o vigas. Suelen requerir proyecto técnico y autorización expresa.
• Modificación de instalaciones: cambios en fontanería, electricidad, gas o climatización que afecten a redes comunes.
• Alteración de elementos comunes: cerrar terrazas, cambiar carpinterías exteriores, instalar toldos, rejas, aparatos de aire en fachada.
• Obras con impacto acústico o de duración prolongada: demoliciones, rozas, retirada de escombros.
Incluso una reforma “interior” puede generar vibraciones, ruidos o residuos que afecten al edificio. Comunicar siempre es la opción prudente.
Cómo y cuándo avisar al presidente. Lo recomendable es por escrito y con antelación suficiente. El aviso debe incluir:
• Descripción clara de la obra.
• Fechas previstas de inicio y fin.
• Horarios de trabajo.
• Empresa o profesional responsable.
• Medidas de protección (zonas comunes, ascensores, limpieza).
• Licencia municipal o declaración responsable, si procede.
El presidente puede trasladar la información al administrador y, si es necesario, convocar junta para autorizar la actuación. En obras que afecten a elementos comunes, la autorización suele requerir acuerdo de la comunidad con las mayorías legalmente establecidas.
Horarios, ruidos y convivencia
La mayoría de comunidades fijan horarios estrictos para obras (por ejemplo, de lunes a viernes en horario diurno). Incumplirlos es una de las causas más frecuentes de conflicto. Avisar permite ajustar el calendario y evitar sanciones internas o denuncias vecinales. Además, la comunicación previa facilita medidas prácticas: uso controlado del ascensor, protección de escaleras, retirada diaria de escombros o coordinación con otros vecinos. La convivencia se gestiona mejor cuando hay información.
Consecuencias de no avisar
Iniciar obras sin comunicar puede acarrear:
• Paralización inmediata de los trabajos.
• Sanciones internas si así lo prevén los estatutos.
• Obligación de deshacer lo ejecutado si afecta a elementos comunes sin permiso.
• Reclamaciones económicas por daños.
• Procedimientos judiciales en casos graves.
El coste económico y temporal de regularizar una obra iniciada sin aviso suele ser muy superior al de hacer las cosas bien desde el principio.
Diferencia entre avisar y pedir permiso
Avisar no siempre implica pedir autorización formal. Las obras interiores que no afectan a elementos comunes suelen requerir solo comunicación. En cambio, cualquier alteración de elementos comunes sí necesita permiso expreso de la comunidad. El presidente y el administrador te indicarán el cauce correcto.
Confundir ambos conceptos es un error habitual. Avisar es el mínimo; pedir permiso, cuando procede, es obligatorio.
Recomendaciones finales
• Revisa estatutos y normas internas antes de planificar la obra.
• Comunica siempre al presidente, aunque creas que no es necesario.
• Aporta documentación técnica cuando exista.
• Respeta horarios y zonas comunes.
• Deja constancia escrita de todas las comunicaciones.
Resumiendo, avisar al presidente de la comunidad antes de hacer obras no es burocracia inútil. Es una medida preventiva que protege tus intereses, evita conflictos vecinales y garantiza que la reforma se realice conforme a la ley y a las normas del edificio. En propiedad horizontal, actuar sin comunicar es asumir un riesgo innecesario.